Soy Lodo

Yo soy Lodo
que al ser abatido se va deformando,
con cada costra que arranco y cincelo,
le doy vida a una nueva cicatriz;
quien en la infancia creció con lombrices
secándolas al sol,
y las hormigas fueron mi pan.

Soy el color negro
que vive en el centro de tus ojos,
que cuando se alimenta de luz
suele acaparar el esplendor de los colores.

Soy un lobo...
Un Lobo de Soracte, papá.

Entre jueves y domingo
me invade la melancolía,
me saben a café quemado.

Papá, ¿tú sabes por qué nos prohiben llorar?
Hartos,
de uncir nudos
sobre nudos
sobre nudos
y sentirlos
como espinas en la garganta…
sin anhelos
tragamos ese fango,
la vida:
el infinito recuelo.

Y yo —¡de miedo y sangre!—
me ahogo en la bilis
negra y fría
.